jueves, 21 de enero de 2016
Una era post petróleo
Por un lado, el cambio tecnológico fue más veloz de lo que podría haberse previsto. La bifurcación clave es la siguiente: O bien esta baja es la victoria de las energias alternativas, o bien los saudies inundando al mercado quiebran a las energías alternativas y logran mantener la dependencia mundial del petróleo por unos años más.
Mientras eso se dilucida, el precio de los granos usados para energía, como el maíz para etanol y la soja para el biodiesel seguirán bajos, la economía brasileña seguirá sufriendo y con una moneda de valor depreciado y países pequeños y creativos como Uruguay deberán explorar alternativas.
A la hora de buscar alternativas, los lectores podrían googlear la palabra hemp.
jueves, 27 de noviembre de 2014
El quiebre del petróleo, una nueva era para las materias primas
Tras el atentado de las torres gemelas del 11 de setiembre que marcó el comienzo político y cultural del este oscuro siglo XXI, la energía se había vuelto un bien escaso. EEUU era el principal importador mundial. Su producción iba en caída desde hacía décadas. La China emergente compraba cada vez más. Y un grupo de terroristas saudíes -los mayores exportadores mundiales- provocaba el mayor atentado de la historia al mayor importador mundial.
EEUU echó mano al maíz para empezar a frenar su necseidad de petróleo y durante 12 años el mundo tuvo precios altos del petróleo y de los granos.
Pero no sólo recurrió a los granos. Apostó a la innovación, como todo el mundo. Europa se la jugó a sustituir la energía fósil por energías renovables. EEUU apostó a nuevas formas de sacar la energía fósil que le quedaba. Y los árabes siguieron enterrándose en la mayor crisis de su historia como civilización, ahogándose en un mar de facciones matándose mutuamente.
El uso de petróleo para generar energía eléctrica será en poco tiempo más algo del pasado. La demanda se estabiliza, la oferta de EEUU se dispara.
En una primera instancia eso equilibró al mercado, que permaneció varios meses en US$ 110. Y desde julio hasta ahora estamos ante un fenómeno histórico. El petróleo se desploma. Está en el nivel más bajo en cuatro años y ahora puede suponerse que siga bajando. Los 30 millones de barriles diarios que producen los países de la Organización de Exportadores de Petróleo son más de lo que el mundo precisa.
Dentro de la Opep, un grupo de países en general bastante patéticos, donde la democracia y la sensatez económica escasean, las posiciones estaban divividas. Los jeques que están sentados sobre un océano de petróleo y billetes como Arabia Saudí no tienen problema con que el petróleo baje. Los saudíes tienen US$ 700.000 millones en reservas. Pueden perder dinero algunos años si con eso logran frenar los proyectos de energía alternativa.
Pero países como Venezuela o Irán, precisan urgentemente mejorar sus ingresos de caja. Querian recortar la producción. Pero quedaron en minoría.
La mayoría de los analistas consideraba previamente al encuentro que un recorte de un millón de barriles por día, es decir llevar la producción de 30 a 29 millones, no evitaría que el mercado se siguiera saturando. Porque EEUU con el fracking y el shale gas, está sacando energía fósil a borbotones. Ganando en competitividad, acelerando su economía, y con la bolsa de Valores marcando récords a través del Dow Jones.
En países como Nigeria, Irán, Irak, Libia, Venezuela, la baja de precios acentuará los dramas que esas sociedades ya atraviesan. Tensiones sociales enormes, facciones en lucha, estados fallidos. En el caso de Libia una anarquía que no imaginaría el más exagerado de los autores de ciencia ficción.
Para Uruguay es una comprobación más que la cautela debe primar. El precio de los granos fue asociado con el petróleo hacia arriba cuando la euforia de los biocombustibles. ahora seguramente también acompañe en la baja. Es más los propios biocombustibles que fueron tan promocioados pueden quedar en poco tiempo más bastante obsoletos, tratando de sustituir a un combustible que cada vez abunda más.
En los países en los que el costo de la energía baja, la competitividad mejora y las economías pueden salir de su gran debilidad. Europa ha hecho una apuesta a independizarse de la energía fósil que la hace beneficiarse menos de esta baja del petróleo aunque tal vez en el largo plazo logre la competitividad más valedera a través de sus proyectos que combinan energía nuclear, solar y eólica entre otras.
La decisión de la OPEP consolida una nueva era de combustibles mucho más baratos que antes. Imprescindiblemente baratos porque si no son así en Uruguay se dejará de ser competitivo con el resto del mundo.
El cimbronazo será espectacular. La Rusia de Putin queda mucho más acorralada, el rublo se devaluará más de lo que ya lo ha hecho, Europa seguirá creciendo a tasas bajas, luchando por construir su futuro de energías limpias pero caras. Los pobres árabes acentuarán su abismal debacle con un ajuste fiscal en la mayoría de los países inevitablemente derivado de este proceso. Argentina que estaba jugada a su mega yacimiento de Vaca Muerta tanto demoró que ahora quien sabe si arranque. El destape de las irregularidades abismales de Petrobras en Brasil tendrá una mayor dimensión porque a esas empresas se les terminan los superávit fáciles.
Y Ancap deberá en algún momento abandonar esta sigilosa contribución a equilibrar las cuentas del Estado, obteniendo una ganancia monopólica por vender referenciado a US$ 110 por barril lo que está comprando a menos de US$ 80.
El mundo se irá liberando de la necesidad de usar granos para alimentar motores de autos. El tsunami de petróleo que parte de EEUU lo está cambiando todo. Y a una velocidad de vértigo en el resto del mundo. En Uruguay todo demora un poquito más. Tras 12 años de amenaza maltusiana el ingenio humano ha vuelto a poner disponible energía en abundancia. Una etapa nueva a la que hay que adaptarse.
martes, 21 de agosto de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
El cambio climático ya llegó y golpea fuerte
El 8 de julio de este año 2012 el 40% de la superficie de Groenlandia se había derretido bajo el calor del verano del hemisferio Norte. Que este verano es extremadamente tórrido ya se sabía. Lo atestiguaban los cultivos de EEUU, donde el maíz se achicharraba bajo el sol. O los de Rusia y Ucrania, donde también se registran pérdidas severas por la misma causa.
Pero el 12 de julio, cuando la NASA volvió a tomar fotografías satelitales de la isla y resultó que 97% de la misma presentaba el hielo de la superficie derretido. Nunca había pasado, al menos desde que se llevan registros y tal vez desde que los vikingos intentaran colonizar ese territorio, para sucumbir a la inclemencia del frío sobre 1421.
domingo, 3 de abril de 2011
Japón y EEUU agregan presión
La contaminación a pasturas y aguas oceánicas afecta a la producción de leche, carne y arroz. El pescado y los mariscos, están también alejados de los consumidores.
Es decir, por un buen tiempo más, los 130 millones de japoneses dependen mucho más de la carne importada.
Pero el rodeo vacuno de Oceanía está limitado, el de EEUU está en el nivel más bajo desde 1958, y en realidad en todo el mundo la expansión de la agricultura ha limitado la producción de carne.
Más etanol menos maíz
Por otro lado, el 31 de marzo el Departamento de Agricultura de EEUU mostró que las reservas de EEUU están 15% más bajas que un año atrás y que a setiembre serán cero si no se racionan.
La consecuencia es que los precios de los granos han dado un nuevo salto y las necesidades de alimentos siguen subiendo.
Además el petróleo se ha estabilizado por encima de los 100 dólares por barril, porque justamente el caos de Medio Oriente que motivó la escasez y alto precio de los alimentos ha dejado fuera del mercado al petróleo de Libia.
La perspectiva de restricciones en alimentos y energía cada vez más intensas se ve confirmada al empezar abril. Las inestabilidades políticas que traiga, especialmente en el mundo árabe, serán noticia durante todo este año.
lunes, 14 de febrero de 2011
Adiós a la comida y la energía barata
viernes, 11 de febrero de 2011
Protestas por suba de alimentos en Bolivia
El presidente de Bolivia, Evo Morales, tuvo que abandonar ayer el departamento de Oruro (al oeste del país), donde participaba en un desfile conmemorativo de sus 230 años de independencia, ante las protestas protagonizadas por cientos de personas contra el aumento del precio de los alimentos básicos, como el azúcar, y de las tarifas del transporte público.
El mandatario, quien estuvo acompañado por su vicepresidente, Alvaro García Linera, tuvo que regresar a La Paz por motivos de seguridad ante la multitudinaria protesta que suscitó su presencia en el desfile, cuyo punto de partida era la plaza 10 de febrero de la ciudad, según informó el portal Erbol. El portavoz de la Presidencia, Iván Canelas, calificó de "desubicados" a los manifestantes, al considerar que debían haber expresado sus quejas en un momento más adecuado y a través de la vía correspondiente. "Habrá momentos para hacer conocer los rechazos y protestas. ¿Por qué hoy?", se cuestionó.
El funcionario acusó al secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Jaime Solares, de orquestar las revueltas. "Este tipo de dirigentes lo que hacen es buscar protagonismo y aprovechar la coyuntura política en momentos de gran congregación en el departamento", apuntó. "Es lamentable que cuando se iniciaba el desfile cívico, grupos de dirigentes despistados y con un pasado ligado a los golpes de Estado realicen manifestaciones de protesta con el fin de provocar temor en la población", agregó Canelas, en referencia a los supuestos vínculos de Solares con el paramilitarismo.
En relación a las demandas de los manifestantes, el portavoz presidencial aseguró que el Gobierno está realizando un gran esfuerzo para abastecer a la población de los productos básicos y evitar así un incremento desproporcionado de sus precios, "incluso por vía aérea". En la misma línea, recordó que el Ejecutivo ha iniciado una ronda de contactos para frenar el alza de las tarifas del transporte. "Se realizan negociaciones entre la Autoridad del Transporte y las Telecomunicaciones (ATT), el Gobierno y los transportistas, igualmente, para buscar consensos con la población, para definir el sistema tarifario", aseveró, en declaraciones recogidas por la Agencia Boliviana de Información.
