miércoles, 23 de febrero de 2022

Una nueva explosión de los alimentos

 En este siglo XXI en el que el crecimiento poblacional no frena más que muy lentamente, el calentamiento global se acelera y las posibilidades de expandir las áreas agrícolas se reducen o se hacen a un costo ambiental catastrófico, no puede sorprender que el precio de los alimentos se dispare. En febrero de 2022 alcanzan un máximo en 9 años pero pueden en pocas semanas más cruzar todas las referencias conocidas. 

La soja cruza los US$ 600 y sigue, el trigo cruza los US$ 300 y sigue. En este mundo distópico, a la escasez de alimentos se suma la guerra, la Rusia imperial e imperialista se dispone a avasallar a Ucrania, lo que disparará aún más el precio de los granos, los aceites, los fertilizantes, el petróleo. 

Los economistas tradicionales seguirán evaluando subir tasas de interés, seguirán sin entender que las materias primas han ingresado en una nueva fase. Cuando las olas de calor arrasan a los cultivos y cuando la demanda supera estructuralmente a la oferta porque no se puede vivir sin comer ni se pueden fabricar alimentos en gran escala sin lluvias, no hay política monetaria que lo resuelva.

Será muy complicado para Medio Oriente esta nueva fase de altos precios de alimentos, al menos para los países no petroleros. Será muy complicado para Occidente frenar a la alianza de China y Rusia en esta nueva guerra fría que aspira a arrebatar Ucrania, Taiwan y quien sabe qué más. 

Vivimos tiempos tremendamente turbulentos y lo único que puede pronosticarse es que la turbulencia será cada vez mayor.

martes, 9 de febrero de 2021

 Otra ola malthusiana

Si todos los chinos quieren comer carne tal como hacemos los uruguayos o en general los occidentales pudientes, el planeta no alcanza para proveerlos. Porque por cada kilogramo de carne vacuna producida se necesitan aproximadamente 7 kilogramos de grano. Y los chinos quieren comer carne como nunca en su milenaria historia.

De modo que ha vuelto la soja a US$ 500 por tonelada. Una gran oportunidad para algunas agriculturas, una gran amenaza para las florestas biodiversas de Amazonia y el sureste de Asia donde las palmas aceiteras seguirán expulsando a orangutanes y demás animales.

Y guay de que el clima altere la próxima zafra de soja de EEUU o complique lo que queda de la zafra del Mercosur. Allí, el precio se disparará más, arrastrará al maíz y al trigo y las tensiones sociales se multiplicarán. El anterior pico de precios en 2008 causó la Primavera Árabe y luego la oleada de terrorismo del ISIS. 

Nuevamente un tampa malthusiana, para una década apasionante de tecnología pero que sigue dependiendo como desde que se inventó la agricultura hace más de 10.000 años, de que la tierra provea el sustento y las lluvias no fallen.

domingo, 29 de mayo de 2016

El nuevo equilibrio de las materias primas

Pasada la era de la restricción en la oferta de petróleo para hacer frente a las necesidades crecientes de la demanda de China y EEUU, consolidadas las nuevas tecnologías de energías limpias, las materias primas están ante un nuevo equilibrio: ni precios tan altos como los de 2008-2013 ni tan bajos como los del siglo XX.
El crecimiento de la demanda persiste, la reconversión de China y otras economías emergentes a un consumo mucho mayor de proteínas, el aumento poblacional, siguen siendo factores que inciden. Por otro lado, la fuerte respuesta de la oferta de energía y granos, la menor incidencia de los biocombustibles, un crecimiento económico más moderado, un dólar un poco más fuerte con tasas de interés en EEUU en leve ascenso rediseñan un equilibrio nuevo.
¿Cuál será el próximo factor disruptivo?
El cambio climático.
Las temperaturas en ascenso, los fenómenos extremos cada vez más frecuentes, la acidificación de los océanos, la pérdida de biodiversidad, el agotamiento de los recursos pesqueros, la erosión y la captación de tierras suburbanas por la urbanización creciente son todos factores que siguen pesando para que el mercado de los alimentos y la energía vayan en gradual recuperación este año.
La política internacional?
La consolidación de grupos islámicos extremistas y la baja del precio del petróleo ponen a un grupo de países en una situación que va de la fragilidad a la posibilidad de un colapso. Arabiá Saudí, Nigeria, Libia, van en rumbo insostenible y sobre su derrumbe una lógica de fundamentalismo puede desestabilizarlo todo, con consecuencias muy graves para el mundo. Y el shock sería lo suficientemente fuerte como para provocar oscilaciones importantes en las materias primas.
De modo que estamos ante un nuevo status quo en las materias primas, que será roto por catástrofes climáticas y/o políticas. Veremos que fuente de inestabilidad llega primero.

domingo, 28 de febrero de 2016

Otro año récord de temperatura

Enero ha sido el mes más anómalo de la historia por exceso de temperatura. Febrero, cuando aparezcan los datos, confirmará una situación de temperaturas extremadamente altas. En el hemisferio Sur, y en particular en Uruguay, pero también en el hemisferio Norte, particularmente en el polo Norte, donde la temperatura ha sido 4 grados por encima de lo normal. En invierno, en el polo Norte se sigue derritiendo el hielo. La humanidad sigue por un camino de insustentabilidad.
Eso todavía no se ha expresado en problemas climáticos que alteren los cultivos en las zonas clave. Pero más tarde o más temprano eso sucederá y será el causante del próximo repunte de precios de los alimentos.

jueves, 21 de enero de 2016

Una era post petróleo

Mientras el precio del petróleo cae en forma imparable, parece necesaria una reflexión en torno a la agricultura que viene en una era en la que la forma principal de energía parece haber quedado obsoleta.
Por un lado, el cambio tecnológico fue más veloz de lo que podría haberse previsto. La bifurcación clave es la siguiente: O bien esta baja es la victoria de las energias alternativas, o bien los saudies inundando al mercado quiebran a las energías alternativas y logran mantener la dependencia mundial del petróleo por unos años más.
Mientras eso se dilucida, el precio de los granos usados para energía, como el maíz para etanol y la soja para el biodiesel seguirán bajos, la economía brasileña seguirá sufriendo y con una moneda de valor depreciado y países pequeños y creativos como Uruguay deberán explorar alternativas.
A la hora de buscar alternativas, los lectores podrían googlear la palabra hemp.

jueves, 27 de noviembre de 2014

El quiebre del petróleo, una nueva era para las materias primas

La fase maltusiana de las materias primas ha quedado definitivamente atrás esta semana con la decisión de los países de la OPEP en este histórico 27 de noviembre de mantener la produccion de petróleo.
Tras el atentado de las torres gemelas del 11 de setiembre que marcó el comienzo político y cultural del este oscuro siglo XXI, la energía se había vuelto un bien escaso. EEUU era el principal importador mundial. Su producción iba en caída desde hacía décadas. La China emergente compraba cada vez más. Y un grupo de terroristas saudíes -los mayores exportadores mundiales- provocaba el mayor atentado de la historia al mayor importador mundial.
EEUU echó mano al maíz para empezar a frenar su necseidad de petróleo y durante 12 años el mundo tuvo precios altos del petróleo y de los granos.
Pero no sólo recurrió a los granos. Apostó a la innovación, como todo el mundo. Europa se la jugó a sustituir la energía fósil por energías renovables. EEUU apostó a nuevas formas de sacar la energía fósil que le quedaba. Y los árabes siguieron enterrándose en la mayor crisis de su historia como civilización, ahogándose en un mar de facciones matándose mutuamente.
El uso de petróleo para generar energía eléctrica será en poco tiempo más algo del pasado. La demanda se estabiliza, la oferta de EEUU se dispara.
En una primera instancia eso equilibró al mercado, que permaneció varios meses en US$ 110. Y desde julio hasta ahora estamos ante un fenómeno histórico. El petróleo se desploma. Está en el nivel más bajo en cuatro años y ahora puede suponerse que siga bajando. Los 30 millones de barriles diarios que producen los países de la Organización de Exportadores de Petróleo son más de lo que el mundo precisa.
Dentro de la Opep, un grupo de países en general bastante patéticos, donde la democracia y la sensatez económica escasean, las posiciones estaban divividas. Los jeques que están sentados sobre un océano de petróleo y billetes como Arabia Saudí no tienen problema con que el petróleo baje. Los saudíes tienen US$ 700.000 millones en reservas. Pueden perder dinero algunos años si con eso logran frenar los proyectos de energía alternativa.
Pero países como Venezuela o Irán, precisan urgentemente mejorar sus ingresos de caja. Querian recortar la producción. Pero quedaron en minoría.
La mayoría de los analistas consideraba previamente al encuentro que un recorte de un millón de barriles por día, es decir llevar la producción de 30 a 29 millones, no evitaría que el mercado se siguiera saturando. Porque EEUU con el fracking y el shale gas, está sacando energía fósil a borbotones. Ganando en competitividad, acelerando su economía, y con la bolsa de Valores marcando récords a través del Dow Jones.
En países como Nigeria, Irán, Irak, Libia, Venezuela, la baja de precios acentuará los dramas que esas sociedades ya atraviesan. Tensiones sociales enormes, facciones en lucha, estados fallidos. En el caso de Libia una anarquía que no imaginaría el más exagerado de los autores de ciencia ficción.
Para Uruguay es una comprobación más que la cautela debe  primar. El precio de los granos fue asociado con el petróleo hacia arriba cuando la euforia de los biocombustibles. ahora seguramente también acompañe en la baja. Es más los propios biocombustibles que fueron tan promocioados pueden quedar en poco tiempo más bastante obsoletos, tratando de sustituir a un combustible que cada vez abunda más.
En los países en los que el costo de la energía baja, la competitividad mejora y las economías pueden salir de su gran debilidad. Europa ha hecho una apuesta a independizarse de la energía fósil que la hace beneficiarse menos de esta baja del petróleo aunque tal vez en el largo plazo logre la competitividad más valedera a través de sus proyectos que combinan energía nuclear, solar y eólica entre otras.
La decisión de la OPEP consolida una nueva era de combustibles mucho más baratos que antes. Imprescindiblemente baratos porque si no son así en Uruguay se dejará de ser competitivo con el resto del mundo.
El cimbronazo será espectacular. La Rusia de Putin queda mucho más acorralada, el rublo se devaluará más de lo que ya lo ha hecho, Europa seguirá creciendo a tasas bajas, luchando por construir su futuro de energías limpias pero caras. Los pobres árabes acentuarán su abismal debacle con un ajuste fiscal en la mayoría de los países inevitablemente derivado de este proceso. Argentina que estaba jugada a su mega yacimiento de Vaca Muerta tanto demoró que ahora quien sabe si arranque. El destape de las irregularidades abismales de Petrobras en Brasil tendrá una mayor dimensión porque a esas empresas se les terminan los superávit fáciles.
Y Ancap deberá en algún momento abandonar esta sigilosa contribución a equilibrar las cuentas del Estado, obteniendo una ganancia monopólica por vender referenciado a US$ 110 por barril lo que está comprando a menos de US$ 80.
El mundo se irá liberando de la necesidad de usar granos para alimentar motores de autos. El tsunami de petróleo que parte de EEUU lo está cambiando todo. Y a una velocidad de vértigo en el resto del mundo. En Uruguay todo demora un poquito más. Tras 12 años de amenaza maltusiana el ingenio humano ha vuelto a poner disponible energía en abundancia. Una etapa nueva a la que hay que adaptarse.

martes, 21 de agosto de 2012

Otro récord de precio de los granos. Otra crisis alimentaria que se va formando para 2013. ¿podrá algún tipo de medida política frenar el ascenso? Trigo, soja y maíz, los tres pueden subir bastante más desde los niveles actuales. Si además se instala sequía en el centro de Brasil, algo que nadie está mirando... Esto puede ser realmente explosivo.

viernes, 27 de julio de 2012

El cambio climático ya llegó y golpea fuerte


El 8 de julio de este año 2012 el 40% de la superficie de Groenlandia se había derretido bajo el calor del verano del hemisferio Norte. Que este verano es extremadamente tórrido ya se sabía. Lo atestiguaban los cultivos de EEUU, donde el maíz se achicharraba bajo el sol. O los de Rusia y Ucrania, donde también se registran pérdidas severas por la misma causa.
Pero el 12 de julio, cuando la NASA volvió a tomar fotografías satelitales de la isla y resultó que 97% de la misma presentaba el hielo de la superficie derretido. Nunca había pasado, al menos desde que se llevan registros y tal vez desde que los vikingos intentaran colonizar ese territorio, para sucumbir a la inclemencia del frío sobre 1421.

Para Mark Serreze, director e investigador senior del Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve de Estados Unidos, este fue un hecho muy sorprendente. "Este tipo de deshielo total puede pasar cada 150 años más o menos en Groenlandia, no obstante, explicó, la mayoría de los antecedentes se produjeron alrededor de un periodo hace 7.000 años conocido como Máximo Térmico del Holoceno, cuando las variaciones en la inclinación del Sol sobre su eje enviaron más rayos solares a latitudes más septentrionales, calentándolas.
Ahora, no hay inclinación solar, y además del deshielo, Groenlandia se cae a pedazos. A comienzos de julio un iceberg con una superficie de 181 kilómetros cuadrados, casi el doble que la isla de Manhattan, se desprendió del glaciar Petermann.
"Lo que estamos viendo en Groenlandia realmente solo es parte de una visión general de un verano muy cálido de deshielo en el Ártico", dijo Serreze. El científico explicó que el hielo en gran parte del Ártico está en un "estado lastimoso", con una capa cada vez más delgada, con agujeros como si fuera un queso que se puede apreciar en imágenes por satélite de alta resolución.
Cuando la capa de hielo situada en la tierra de Groenlandia se derrite, puede tener un efecto en el nivel del mar. 
El calor ha causado además la destrucción de 50 millones de toneladas del maíz estadounidense. Esto ha llevado a una suba de precios generalizada, así el maíz alcanzó un nuevo récord histórico en sus precios y puede seguir subiendo.
Mientras Groenlandia se derrite, el cinturón maicero estadounidense soporta la peor sequía desde 1956, con temperaturas récord. Los problemas de origen climático para producir alimentos se suceden. Rusia producirá menos trigo, India menos arroz. Una combinación de ola de calor y sequía destruyó los cultivos de trigo de Rusia y Ucrania a comienzos de 2010. La primavera árabe vino después.
La magnitud de los problemas de producción de granos son tales que la Unidad de Sistemas Complejos de la Universidad de Nueva Inglaterra ha advertido esta semana que hay alta probabilidad de estallidos sociales en 2013. El estudio de Marco Lagi, Yavni Bar-Yam and Yaneer Bar-Yam prolonga una serie de análisis de esa universidad que vincula a los altos precios con la inestabilidad política.
Cuando vemos que se derriten lugares dionde eso nunca había pasado, debemos preguntarnos qué está pasando, dijo por su parte Waleed Abdalati, científico jefe de la NASA. "Esto es una gran señal, cuyas consecuencias y magnitud conoceremos en los próximos años". 
 Los siistemas biológicos y sociales funcionan en base a circuitos de retroalimentación, que pueden acelerar los procesos. Así, es posible que los egipcios, libios y sirios estuviesen ya bastante cansados de sus dictadores. Según los cientificos de la Universidad de Nueva Inglaterra, los efectos del clima sobre los precios agrícolas es aumentado por el uso de granos para biodiesel y la especulación de corto plazo. Eso termina generando situaciones críticas cuando millones de desocupados es enfrentan a precios inaccesibles para alimentos básicos como el pan o el arroz.
El derretimiento es también un proceso que se retroalimenta y acelera el calentamiento. El color blanco del hielo y la nieve ayuda a que buena parte de los rayos solares se refleje y su calor no sea absorbido. Los polos y las zonas adyacentes son sistemas refrigerantes globales, no solo por su frío intrínseco sino también por el efecto espejo que hace el hielo. Las cada vez más frecuentes olas de calor causan incendios de gran escala. De nuevo procesos que aceleran el aumento de la temperatura global. 
La sequía de EEUU, que tanto nos beneficia prolonganzo y azuzando la suba del precio de los granos, está destinada a seguir aumentando la temperatura social en los países importadores de granos. 
Y dado que el cambio en el clima parece correlacionado con las emisiones de carbono, los controles sobre estas emisiones en las distintas ramas de la economía será cada vez mayor.

domingo, 3 de abril de 2011

Japón y EEUU agregan presión

El desastre nuclear japonés ha puesto fuera de concurso por varios años a la energía nuclear.
La contaminación a pasturas y aguas oceánicas afecta a la producción de leche, carne y arroz. El pescado y los mariscos, están también alejados de los consumidores.
Es decir, por un buen tiempo más, los 130 millones de japoneses dependen mucho más de la carne importada.
Pero el rodeo vacuno de Oceanía está limitado, el de EEUU está en el nivel más bajo desde 1958, y en realidad en todo el mundo la expansión de la agricultura ha limitado la producción de carne.

Más etanol menos maíz
Por otro lado, el 31 de marzo el Departamento de Agricultura de EEUU mostró que las reservas de EEUU están 15% más bajas que un año atrás y que a setiembre serán cero si no se racionan.
La consecuencia es que los precios de los granos han dado un nuevo salto y las necesidades de alimentos siguen subiendo.
Además el petróleo se ha estabilizado por encima de los 100 dólares por barril, porque justamente el caos de Medio Oriente que motivó la escasez y alto precio de los alimentos ha dejado fuera del mercado al petróleo de Libia.
La perspectiva de restricciones en alimentos y energía cada vez más intensas se ve confirmada al empezar abril. Las inestabilidades políticas que traiga, especialmente en el mundo árabe, serán noticia durante todo este año.

lunes, 14 de febrero de 2011

Adiós a la comida y la energía barata

El diario El País de Madrid ha realizado un excelente reportaje sobre la nueva crisis de los alimentos y sus raíces. Aquí la nota central.
El empuje chino e indio, las malas cosechas y el pánico comprador de varios Gobiernos provocan la segunda crisis alimentaria en tres años y las algaradas en países pobres
CLAUDI PÉREZ 13/02/2011


Adnan Nevic (Sarajevo, 1999) está a punto de entrar en una edad complicada. Naciones Unidas le escogió en su día como el habitante número 6.000 millones del planeta. En apenas 12 años, ese niño bosnio ha sido testigo de una especie de montaña rusa económica; una fenomenal expansión al inicio, coronada con la mayor crisis desde la Gran Depresión. A punto de cumplirse el cuarto aniversario de la crisis, cuando ya parecía que ese relato se aproximaba al final, empieza a escribirse un nuevo capítulo: explota la segunda crisis alimentaria de los tres últimos años, combinada con las primeras algaradas sociales en el Norte de África. Hay múltiples causas que explican esa coda de la Gran Recesión. Los precios dan siempre señales de que algo sucede, y los máximos que han alcanzado los precios alimentarios hablan de sequías e inundaciones, de especulación, de barreras comerciales, de subsidios en el mundo rico, de biocombustibles, de encarecimiento del petróleo; de montones de cosas importantes.
Todo eso está detrás de los espectaculares picos en la cotización de los alimentos, pero la tendencia de fondo se explica por dos causas fundamentales, de largo aliento: China, India y en general los emergentes asiáticos crecen a toda velocidad y eso, a la hora de cenar, significa que chinos e indios comen más (y mejor) que nunca. La segunda razón es la que le va a quitar protagonismo a nuestro Adnan Nevic: Naciones Unidas elegirá al habitante número 7.000 millones del planeta antes de que acabe 2011. Su efímera fama habrá durado apenas 12 años. La economía gestiona recursos escasos; a esa velocidad, cada vez más escasos.
Los precios de los alimentos llevaban varias décadas en un suave declive, hasta principios del siglo XXI. A partir de entonces empezaron a subir de forma persistente, alcanzando niveles máximos a mediados de 2008. Ya en ese momento hubo convulsiones sociales en una veintena de países, pero la Gran Recesión enmascaró esos problemas por un tiempo. Los precios cayeron rápidamente por el descenso de la demanda en todo el mundo, pero todo gran terremoto tiene su réplica: apenas dos años después los alimentos vuelven a estar muy caros y son una de las razones de las protestas que desencadenaron la crisis en Túnez y el efecto contagio en las calles de Yemen, Argelia, Jordania y Egipto.
Hay numerosas variables que explican ese fenómeno desde un punto de vista coyuntural: "Se trata de una serie de acontecimientos dispares que se han reforzado mutuamente y han alcanzado el punto crítico al mismo tiempo", resume Federico Steinberg, del Instituto Elcano. En condiciones normales, los mercados se acercarían al límite actual para luego tranquilizarse. Pero estas no son condiciones normales, y el mercado alimentario tiene características muy peculiares como para no prestar atención a lo que está sucediendo, a todo ese ramillete de causas que vienen a unirse a la tendencia de fondo: la emergencia de China e India, la imparable pujanza de la población mundial, las dificultades para dar de comer más y mejor a cada vez más gente sin que la productividad de la agricultura mejore sustancialmente desde hace tiempo. "Todo eso lleva a los expertos a considerar que la era de los alimentos baratos (y de otras materias primas) toca a su fin", resume Gonzalo Fanjul, de Intermón Oxfam.
En la crisis actual se repite la secuencia de 2008: una pieza en dos actos. Durante un tiempo, incrementos de precios por el tradicional juego de oferta y demanda: malas cosechas por sequías o inundaciones cada vez más frecuentes a causa del cambio climático; reducción del nivel de existencias; cultivos que dejan de dedicarse a la alimentación para producir biocombustibles, ese tipo de cosas. Y a partir de ahí un segundo acto marcado por decisiones políticas cuestionables como las restricciones a la exportación, esta vez en Rusia y Ucrania, países productores en los que ha habido malas cosechas y que quieren controlar los precios. Y ante las primeras algaradas sociales en los países más vulnerables, los Gobiernos reaccionan con algo parecido al pánico comprador: Argelia, Arabia Saudí, Bangladesh, Indonesia, Afganistán e India han anunciado que llenarán sus graneros de maíz, arroz o trigo para evitar que se repitan protestas. Paradójicamente, esa política contribuye decisivamente a las alzas de precios. "Eso es lo verdaderamente preocupante. Y ese tipo de anuncios atraen además a los especuladores", explica Vicente Pallardó, de la Universidad de Valencia.
Los costes de algunos alimentos se acercan o sobrepasan ya los picos de 2008. Hace unos días, la FAO (el organismo de Naciones Unidas encargado de la agricultura) anunció que el índice de precios que agrupa a los principales productos básicos superó todos los récords en diciembre, y batió de nuevo esas marcas en enero. El encarecimiento fue de un 30% en 2010, y el Banco Mundial prevé que los precios elevados -unidos a una gran volatilidad- se mantengan al menos hasta 2015. Los egipcios gastan casi la mitad de su renta en alimentos: en los países más pobres ese gasto se lleva hasta dos tercios de los ingresos de una familia media. En esos lugares, las alzas de precios "son una amenaza para el crecimiento y para la estabilidad social", según Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, que ha reclamado al G-20 que dé prioridad a la crisis alimentaria. Razones no faltan: hay casi mil millones de personas que sufren hambre en todo el mundo; más del 60% son mujeres. Y un tercio de la mortalidad infantil en todo el mundo se atribuye a la malnutrición.
El alud de informaciones para entender la magnitud del problema es sensacional. El precio del trigo en los mercados de Reino Unido alcanzó en enero un máximo histórico. En Argelia ha habido disturbios por la escasez de alimentos. La inflación en India se encarama hasta rozar el 20% a causa de los alimentos, lo que ha llevado a su Gobierno a amasar existencias. China busca en el extranjero grandes cantidades de trigo y maíz, y México empieza a hacer lo mismo para evitar una reedición de la crisis de las tortillas. "En general, los accidentes climáticos explicaban buena parte de los picos en los precios hace unos años. En 2008 fueron los fondos especulativos los culpables de las subidas. La buena noticia es que ahora la principal razón es que el mundo emergente ha salido de la crisis a toda velocidad y eso explica ese encarecimiento repentino, por la mayor demanda. Se trata de algo positivo: las gentes comen ahora más y mejor en esos países. Desde luego eso provoca dificultades en otros países de bajos ingresos, pero la otra cara de la moneda son los productores de alimentos: en Argentina o Brasil no puede hablarse de malas noticias", afirma Rolf Campos, profesor de la escuela de negocios IESE en Madrid. Aunque buena parte de los márgenes no se lo lleven los pequeños productores, sino las grandes multinacionales del sector agroalimentario.
"Los altos precios probablemente persistan durante meses. La agricultura no es como otras industrias: transcurre tiempo para que las inversiones permitan que la oferta crezca", explica Abdolreza Abbassian, economista de la FAO, que en las últimas semanas ha puesto el acento en las dificultades que añade la volatilidad extrema de las cotizaciones. No va a ser fácil reducir esos vaivenes. Hace unos días, en Davos, el presidente francés Nicolas Sarkozy se preguntaba si es de recibo que un solo especulador pueda adquirir de una tacada un 15% de la producción mundial de cacao en una operación "sin pagar un solo céntimo" para después revenderla. "¿Eso es lo que hace el mercado? ¿Eso es lo normal?", decía.
"La seguridad alimentaria ha entrado en la agenda del G-20 y eso es positivo", afirma Máximo Torero, del think tank estadounidense IFPRI, que apunta posibles soluciones: "Hay que crear una unidad de inteligencia alimentaria para conseguir más transparencia sobre las reservas y evitar situaciones de pánico, con un mecanismo de alerta para no llegar a situaciones límite, y hay que regular el mercado de futuros para limitar la especulación". "Hay que hacer todo eso y sin embargo los tres últimos años demuestran que el desgobierno es completo en el mercado alimentario: ni siquiera con la banca se hacen menos cosas", añade Fanjul.
La lucha contra ese problema nunca ha sido fácil. A mediados del siglo pasado, el hambre asolaba India tras una grave sequía: un tipo llamado Norman Borlaug consiguió nuevas variedades de semillas de trigo y obró el milagro, la productividad mejoró y millones de personas dejaron de pasar hambre. Borlaug ganó el Nobel en 1970 y lo que hizo se conoce como revolución verde (aunque el uso de plaguicidas ha contaminado los acuíferos de las regiones en las que se aplicó su idea, según algunas fuentes). "Necesitamos una segunda revolución verde, y rápido", reivindica Pallardó, "porque la productividad agrícola se ha estancado y en cambio la población alcanzará los 9.000 millones en 2050". Para entonces, probablemente el mundo habrá olvidado a Adnan Nevic, el ciudadano 6.000 millones. Aunque nunca se sabe. Un tal Thomas Malthus, un apacible clérigo y matemático que vivió a caballo del siglo XVIIII y el XIX, dejó escrito hace más de 200 años lo que se conoce como maldición malthusiana: "La capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la de la tierra para producir alimento para la humanidad". El capitalismo industrial tendió un puente por encima del abismo demográfico malthusiano: ese peligro se ha evitado durante dos siglos y Malthus ha sido perfectamente olvidado durante años. En el tiempo que usted emplea en leer este artículo nacerán unas 900 bocas que alimentar: es posible que los genetistas y la tecnología consigan esa segunda revolución verde, pero de momento Malthus está siendo reivindicado. El economista John Keynes, también semiolvidado durante años, atribuía a Malthus "una profunda intuición económica". Y conviene fiarse de Keynes

viernes, 11 de febrero de 2011

Protestas por suba de alimentos en Bolivia

El presidente de Bolivia, Evo Morales, tuvo que abandonar ayer el departamento de Oruro (al oeste del país), donde participaba en un desfile conmemorativo de sus 230 años de independencia, ante las protestas protagonizadas por cientos de personas contra el aumento del precio de los alimentos básicos, como el azúcar, y de las tarifas del transporte público.

El mandatario, quien estuvo acompañado por su vicepresidente, Alvaro García Linera, tuvo que regresar a La Paz por motivos de seguridad ante la multitudinaria protesta que suscitó su presencia en el desfile, cuyo punto de partida era la plaza 10 de febrero de la ciudad, según informó el portal Erbol. El portavoz de la Presidencia, Iván Canelas, calificó de "desubicados" a los manifestantes, al considerar que debían haber expresado sus quejas en un momento más adecuado y a través de la vía correspondiente. "Habrá momentos para hacer conocer los rechazos y protestas. ¿Por qué hoy?", se cuestionó.

El funcionario acusó al secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Jaime Solares, de orquestar las revueltas. "Este tipo de dirigentes lo que hacen es buscar protagonismo y aprovechar la coyuntura política en momentos de gran congregación en el departamento", apuntó. "Es lamentable que cuando se iniciaba el desfile cívico, grupos de dirigentes despistados y con un pasado ligado a los golpes de Estado realicen manifestaciones de protesta con el fin de provocar temor en la población", agregó Canelas, en referencia a los supuestos vínculos de Solares con el paramilitarismo.

En relación a las demandas de los manifestantes, el portavoz presidencial aseguró que el Gobierno está realizando un gran esfuerzo para abastecer a la población de los productos básicos y evitar así un incremento desproporcionado de sus precios, "incluso por vía aérea". En la misma línea, recordó que el Ejecutivo ha iniciado una ronda de contactos para frenar el alza de las tarifas del transporte. "Se realizan negociaciones entre la Autoridad del Transporte y las Telecomunicaciones (ATT), el Gobierno y los transportistas, igualmente, para buscar consensos con la población, para definir el sistema tarifario", aseveró, en declaraciones recogidas por la Agencia Boliviana de Información.

jueves, 10 de febrero de 2011

Sube el trigo explota el norte de Africa

La historia suele discurrir por trayectorias difícilmente predecibles. Ciertamente para quienes sabemos que las restricciones de los recursos naturales disparan los precios de los productos más básicos y hemos seguido con atención los disturbios de 2008, lo que sucede en le norte de Africa no nos sorprende.
Pero lo que si es más sorprende es la convergencia de la globalización inteligente con la malthusiana. Mientras la segunda causa la furia de las multitudes árabes hambrientas, un joven funcionario de google a través del diseño de páginas de internet y del uso de facebook está canalizando el descontento hacia una innovación inédita en el mundo árabe: reclamar democracia y libertad.
Mientras vemos a una dictadura que se desmorona, como a comienzos de los 80 en América Latina o a comienzos de los 90 en el este de Europa, Túnez ha comenzado un dominó, al que seguirá Egipto. El alto precio del trigo dispara un ciclón democrático en el mundo islámico. Será difícil frenarlo porque una vez que los humanos del siglo XXI saboreamos el aire fresco de la libertad en las calles y en Internet, es muy difícil volver atrás. Pero también será difícil frenarlo porque el precio de los alimentos seguirá subiendo en todo 2011. Ojalá traiga la democratización del mundo islámico. Todos viviremos más tranquilos.

domingo, 2 de enero de 2011

Paul Krugman, malthusiano

Las limitaciones que nos impone un mundo finito

Paul Krugman
The New York Times

Miércoles 29 de diciembre de 2010 | Publicado en edición impresa

WASHINGTON.- El petróleo ha vuelto a superar los 90 dólares el barril. El cobre y el algodón han alcanzado precios récord. El trigo y el maíz han subido considerablemente. En general, los precios globales de las materias primas han aumentado un 25% en los últimos seis meses.

¿Qué significa este incremento? ¿Se trata de especulación? ¿Es consecuencia del exceso de emisión de dinero, que siempre anuncia que la inflación está a la vuelta de la esquina? No y no.

Lo que nos dicen los mercados de materias primas es que vivimos en un mundo finito, en el que el rápido crecimiento de las economías emergentes ejerce presión sobre las limitadas existencia, lo que hace subir su precio. Y Estados Unidos es apenas un espectador en esta historia.

Algunos antecedentes: la última vez que el precio del petróleo y de otras materias primas estuvo tan alto, hace dos años y medio, muchos desestimaron el alza de precios por considerarla una aberración generada por los especuladores. Y reclamaron reconocimiento cuando los precios se derrumbaron en los últimos meses de 2008.

Pero esa caída de precios coincidió con una fuerte recesión global, que provocó una grave disminución de la demanda de materias primas. La gran prueba llegaría cuando se produjera la recuperación de la economía mundial. En ese momento, ¿las materias primas volverían a ser tan caras?

Bien, en Estados Unidos todavía se siente la recesión. Pero gracias al crecimiento de los países en desarrollo, la producción industrial mundial recientemente superó su anterior punto máximo. y, sin ninguna duda, los precios de las materias primas han vuelto a escalar.

Esto no significa necesariamente que la especulación no haya desempeñado ningún papel en 2007-2008. Tampoco rechazamos la idea de que la especulación esté desempeñando también un papel en lo referido a los precios actuales. Pero el hecho de que la recuperación económica mundial también haya generado la recuperación de los precios de las materias primas sugiere claramente que la reciente fluctuación refleja principalmente factores fundamentales.

¿Qué pasa con los precios de las materias primas como precursores de la inflación? Muchos observadores de derecha vaticinan desde hace años que la Reserva Federal, al emitir mucho dinero -en realidad, no está haciéndolo, pero de eso se la acusa-, nos está encaminando hacia una grave inflación.

Estamos al borde de la estanflación, declaró el representante Paul Ryan en febrero de 2009; Glenn Beck nos ha advertido sobre una hiperinflación inminente desde 2008. Sin embargo, la inflación se ha mantenido baja.

¿Qué debe hacer un obsesivo por la inflación? Una respuesta ha sido la proliferación de teorías conspirativas, que afirman que el gobierno está ocultando la verdad sobre la suba de precios. Pero muchos derechistas se han servido del aumento de los precios de materias primas como prueba de que siempre habían estado en lo cierto, y que es un signo de que la inflación está al acecho,

Es inevitable que uno se pregunte qué estaba pensando esta gente hace dos años, cuando los precios de las materias primas estaban en baja. Si el aumento de los precios de los últimos seis meses anuncia una inflación desenfrenada, ¿por qué la caída del 50% de esos precios que se produjo en la segunda mitad de 2008 no precedió a una deflación desenfrenada?

Sin embargo, dejando de lado la falta de coherencia, el gran problema de los que acusan a la Fed de hacer subir los precios de las materias primas es que sufren una ilusión de grandeza económica norteamericana. Porque esos precios se fijan globalmente, y lo que haga Estados Unidos no es un factor de gran importancia.

Hoy, como en 2007-2008, la primordial fuerza impulsora del aumento de los precios de las materias primas no es la demanda norteamericana. Es la demanda de China y de otras economías emergentes. A medida que más personas de las ex naciones pobres ingresan en la clase media, empiezan a manejar autos y a comer carne, ejerciendo mayor presión sobre las existencias mundiales de petróleo y de alimentos. Y esas existencias no crecen al mismo ritmo.

Además, en 2010, el clima extremo desempeñó un papel importante en el aumento de los precios de los alimentos.

Entonces, ¿cuáles son las repercusiones del reciente aumento de los precios de las materias primas? Es, como ya dije, un signo de que vivimos en un mundo finito, en el que las limitaciones de los recursos se vuelven cada vez más condicionantes. Esto no acabará con el crecimiento económico, por no hablar de un colapso al estilo Mad Max. Exigirá que adaptemos nuestra economía y nuestro estilo de vida a la realidad, una realidad en la que los recursos se han vuelto más caros.

Pero eso es para el futuro. En este momento, la suba de precios de las materias primas es básicamente una consecuencia de la recuperación global. En ningún sentido tiene algo que ver con la política monetaria norteamericana. Porque éste es un asunto global: en un nivel fundamental, no tiene nada que ver con nosotros.

Japón:el país demográficamente más evolucionado

En términos de población, más es menos y menos es más. Los países más pobres son aquellos en los que la población crece a tasas más altas. Sin seguridad social ni cultura de planificación familiar, sin recursos para métodos anticonceptivos, las multitudes se multiplican y la  pobreza se perpetúa.
Los países más evolucionados han estabilizado su población y cuando no hay inmigraciones importantes, incluso la bajan. Es el caso del norte de Europa, Canadá y el más destacado, el caso japonés.
Es el país donde la población baja más aceleradamente. Será el primero en equilibrar su población en un nivel sustentable, sin necesidad de control de la natalidad coercitivo por parte del Estado. La respuesta es cultura.
La noticia es de la BBC

La población de Japón se redujo en una cifra récord el año pasado: mientras la tasa de natalidad se mantuvo estable, el país registró su mayor número de muertes desde la II Guerra Mundial.
Estimaciones del gobierno indican que, en general, el número total de personas japonesas se redujo en 123.000 – una cifra que supera en más de 50.000 las muertes registradas en 2009.
Existe un creciente número de pensionados en Japón que ejercen presión sobre el sistema de seguridad social, ya que hay menos trabajadores que contribuyen al sistema.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

2010: El año en que volvió Malthus

El año 2010 cerrará con sabor agridulce. Por el lado de los precios, la mayoría ha vuelto a los niveles que en aquel entonces algunos llamaban de “burbuja”. Tal vez ocurran dos “burbujas”, pero lo más probable es que los precios de los productos agropecuarios están en una sólida tendencia ascendente, brevemente interrumpida por la crisis financiera ocurrida dos años atrás. “Precios que se dan una vez en la vida” se decía en aquel entonces respecto a varias referencias vinculadas al agro. Demoraron dos años en volver.
El caso de la soja
En el período transcurrido entre el segundo semestre de 2008 y el segundo de 2010, la forma de los precios agropecuarios construyo una casi perfecta U. Un caso sintomático es el de la soja. Cuando cruzó los US$ 500, fue el preámbulo a que comenzara el descenso de todas las materias primas.
Esta semana, la oleaginosa volvió a superar esa referencia, que poco tiempo atrás parecía irrepetible. Los productores tomaron la decisión de sembrar más de un millón de hectáreas con un precio futuro que superaba por poco los US$ 300. Muchos tomaron la decisión de empezar a vender cuando este llegó a US$ 330. Y cuando en la jornada Agro en foco, previo a la siembra se propuso un precio meta de US$ 400 para vender, parecía una exageración.
Como en el 2008, la soja va en expansión y sólo podrá ser frenada por reglamentaciones que impidan la siembra en chacras donde la historia agrícola determine que el regreso de la oleaginosa signifique un riesgo para el suelo.
El caso de la ganadería
Los precios de exportación de la carne vacuna este año, como en 2008, transitaron un camino gradualmente ascendente. Este año empezaron en el eje de US$ 2.500 por tonelada carcasa, y cierran el año por encima de los US$ 4.000. Los precios al productor por ese kilo de carcasa empezaron en US$ 2,30 y terminan el año por encima de los US$ 3. La primera vez que el novillo superó los tres dólares fue precisamente en 2008. A fines de junio de ese año empezó a marcar un récord tras otro hasta llegar a US$ 3,75 en la última semana de agosto, cuando empezó el desbarranque. Estuvo 16 semanas por encima de los tres dólares, pero terminó el año a menos de dos dólares por kilo. Hasta el último dato disponible para este año, en la semana terminada el 18 de diciembre, suma 24 semanas por encima de los tres dólares, y el precio va en ascenso.
La referencia a estas similitudes tiene importancia porque la historia reciente obliga a plantear la pregunta: ¿estarán los precios de las materias primas nuevamente en una situación de burbuja y al borde de un abismo como el que los derrumbó en 2008?
En la ganadería aparece una primera diferencia fundamental: mientras en el final de 2008 la faena no pasaba los 40 mil vacunos, en este diciembre la salida de ganado ha sido muy importante. La faena de este mes cerrará en el segundo mayor nivel de la historia para diciembre. Superará el cuarto de millón de vacunos, mientras que en diciembre de 2008 no llegó a 200 mil.
En un contexto de escasa disponibilidad de ganado, esto significa que en algún momento de 2011 volverá a faltar ganado. Algo que no pasó en el primer semestre de 2009.
Algunos otros aspectos similares de la realidad agropecuaria de ambos años refieren a la persistente expansión de la agricultura y la forestación y la llegada de proyectos gigantescos –para la escala uruguaya al menos- que provocan polémica. Antes UPM, ahora Aratirí.
También se repiten algunas lógicas de aquel entonces. La contrapartida al ascenso de los precios de las materias primas es un dólar débil, una inflación más alta de lo deseable y una pérdida gradual de competitividad.
Pero más importantes que las similitudes son las diferencias.
Un escenario más firme que en 2008
Suele pensarse a la población como un dato estable, o al menos sin variaciones significativas en un plazo tan corto como son dos años. Pero el mundo termina el 2010 con 150 millones de habitantes más que en 2008. La población mundial, que era de 6.700 millones en 2008 cruzará los 7.000 millones a fines de 2011 o comienzos de 2012. La agricultura mundial debe alimentar a 1.000 millones de personas más que en 1999. Llegar a 1.000 millones de humanos llevó desde el comienzo de los tiempos hasta 1804. Los 2.000 millones llegaron en 1927. En solo 12 años se incorporaron 1.000 millones de personas a la demanda de alimentos. Y las hectáreas son siempre las mismas. Más importante todavía que lo anterior es el aumento en el consumo por habitante. En los países de las economías emergentes sigue creciendo el consumo de carnes y aceites. La reconversión también implica que cientos de millones accedan a su primer automóvil.
Y muchos rubros del agro han tenido que ceder espacios a otros. Por lo tanto, en muchos casos, la oferta ha caído dramáticamente.
Es el caso de la carne ovina, que tuvo en 2010 un comportamiento radicalmente diferente al de 2008. Dos años atrás, los precios se movieron al alza, pero no pasaron los US$ 3.500 en la exportación. En cambio, sobrepasan los US$ 5.000 en las últimas cinco semanas de este año. No sólo porque hay más demanda, sino principalmente porque hay mucho menos oferta. La población ovina del mundo, viene en franco descenso. Los precios que recibieron este año los productores son pues mucho mayores para la carne ovina y también para la lana.
Aunque los precios sean similares, la propia situación de los granos es muy diferente: el nivel de reservas mundiales en 2011 será menor al de 2010 para todos los granos principales. El consumo de maíz para etanol es mucho mayor, las importaciones de soja de China son también mucho mayores a las de 2008. Y el clima sigue golpeando en forma muy dura. No sólo se trata de la sequía que está afectando a Argentina y Uruguay. A lo largo de 2010 los desastres han impactado en la oferta de una forma excepcional. La ola de calor y sequía que destruyó al trigo de Rusia y Ucrania, las inundaciones que redujeron la producción de arroz en Asia, el calor que recortó la producción maicera estadounidense, las lluvias que dañaron al trigo en Australia, entre otros fenómenos.
Aún quedan escépticos respecto al cambio climático, pero más vale que quienes están cerca de la producción agropecuaria tomen al cambio en serio y con un concepto central: en materia de clima cambiar es alejarse del equilibrio. Es decir que desde el punto de vista productivo, los cambios generalmente son para peor. Es una de las fuentes. En cualquier caso es un factor de riesgo creciente para las empresas y un recordatorio de que los precios altos de los productos no garantizan el mejor resultado de las empresas.
En materia de diferencias con el 2008, debe resaltarse una mejor relación insumo producto que entonces. El precio de los fertilizantes es actualmente más bajo que dos años atrás.
Pero esto solo debe ser un recordatorio. Los costos seguirán subiendo en 2011 y por lo tanto, también por esta vía, el alto precio de los productos no necesariamente será un sinónimo de buen resultado de las empresas. Mejores ingresos para enfrentar mayores costos y un escenario más inestable.
En el balance, hay varias razones para suponer que no hay ningún derrumbe cercano  para los precios de las materias primas. Pero también enseñó el 2008 que hay que estar atentos a los “cisnes negros” que puedan cruzarse. Si en aquel entonces se cayó Lehman Brothers en EEUU y desencadenó un terrible dominó, nada impide que en Europa ocurra algo parecido en 2011.

domingo, 31 de octubre de 2010

Tifones en Asia, sequía en EEUU

La oferta de granos para 2011 sigue estrechándose. El tifón Megi ha causado graves daños en zonas arroceras de Filipinas (fuerte importador) y de Tailandia (principal exportador mundial). En consecuencia, el mercado del arroz estará fuertemente desabastecido en Asia, la zona de mayor consumo.
En este comienzo de noviembre es la sequía la que golpea al trigo de EEUU. Los precios del trigo, que ya venían en fuerte alza tras la crisis de los cultivos por una ola de calor en Rusia y Ucrania, encuentran nuevos argumentos para la suba.
Los escépticos del cambio climático deberían explicar porqué el azar se ensaña con los sembradíos. Lo que es claro es que para los granos el 2011 será muy parecido a 2008: una fuerte necesidad de aumentar las áreas plantadas, precios de los insumos en ascenso y un alto precio que se trasladará a la cotización de carne y lácteos.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Se extiende la prohibición a exportar granos en Rusia

Veda exportación granos rusos rige hasta recolección 2011: Putin
jueves 2 de septiembre de 2010
MOSCU, sep 2 (Reuters) - Rusia sólo puede considerar la cancelación de su prohibición de las exportaciones de granos después de que se haya recolectado la cosecha del próximo año, dijo el jueves el primer ministro Vladimir Putin.
"Desearía notar que el levantamiento de la prohibición de las exportaciones sólo puede ser considerado después de que se haya recolectado la cosecha del próximo año", dijo.
Rusia recolectará la cosecha del próximo año hacia noviembre del 2011. Un analista dijo que Putin podría haberse referido a la cosecha de este año.
"Podría haber sido un error", dijo Andrei Sizov Sr, presidente ejecutivo de la firma de análisis agrícola SovEcon.
Sin embargo, después de las declaraciones de Putin, su portavoz confirmó el contenido de los dichos.
Cuando se le preguntó específicamente si Putin de hecho se había referido a que la veda -actualmente vigente del 15 de agosto al 31 de diciembre del 2010- podría no ser levantada hasta la recolección de la cosecha del próximo año en noviembre del 2011, el portavoz Dmitry Peskov dijo a Reuters:
"Eso es lo que anunció Putin".

martes, 31 de agosto de 2010

Las bolsas caen, los granos no

Agosto volvió a ser un mes de alarmas en el mercado financiero. Las bolsas cerraron testeando referencias importantes, empezando por el Dow Jones, que podría durante setiembre volver a las cuatro cifras, dejando atrás las referencias relativamente optimistas que lo llevaron incluso a superar los 11.000 puntos durante 2008 y parte de 2010 para pasar a operar a menos de 10.000.
El petróleo también se ve presionado, con el barril más cerca de los US$ 70 que de los US$ 80.
Con una población en constante aumento y el cambio climático golpeando a los cultivos en Rusia, Ucrania, Alemania, Canadá, y parcialmente en EEUU y el oeste de Argentina, los granos tuvieron en julio y agosto dos meses fuertemente positivos.
Un nuevo signo de los tiempos. ¿Dónde estarían los precios de los alimentos si las economías de EEUU y Europa estuvieran creciendo a una tasa apenas normal? Lo veremos cuando estas economías se normalicen. Mientras no lo hagan, igual veremos a los precios de los alimentos operar con más firmeza que el resto.

lunes, 9 de agosto de 2010

Rusia extendería prohibición a exportar trigo

Trigo cae, futuros 2011 escalan por temores veda
lunes 9 de agosto de 2010 19:32 ART
Por Rod Nickel
WINNIPEG, Manitoba, ago 9 (Reuters) - Los futuros del trigo para el 2011 y en adelante subieron fuertemente ante los temores de que una ola de calor pueda dañar la cosecha que los agricultores rusos usualmente siembran en septiembre.
El primer ministro ruso Vladimir Putin avivó la ansiedad al referir que algunas regiones claves no podrán iniciar la siembra invernal y que la veda que rige a las exportaciones de granos podría ser ampliada más allá del 31 de diciembre.
"Si alguno está esperando al 31 de diciembre, está esperando en vano", dijo Putin en una reunión.
En Chicago, los contratos de la nueva cosecha marcaron las mayores ganancias, con la posición julio 2011 subiendo un 1,6 por ciento y las del 2012 y 2013 ampliando más sus ganancias.
Los precios del trigo se casi duplicaron desde fines de junio a máximos de dos años el viernes.
Analistas de SovEcon dijeron que el Gobierno ruso podría extender su veda a las exportaciones de granos más allá del 31 de diciembre, ante la estrechez de la oferta interna.
En ese caso, las ventas externas del país en el ciclo 2010/11 podría rondar los 3 millones de toneladas, en lugar de las 10 u 11 millones de tonelasa que se esperaban, dijo SovEcon.
Las previsiones indican que esta será otra semana volátil en los mercados, con el foco puesto sobre el reporte de oferta, demanda y reservas de granos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y con parte de los efectos de la prohibición rusa aún por verse.
"El mercado está en un estado extremo de incertidumbre", dijo un operador alemán el lunes.
En París, el contrato de referencia de noviembre subió 1,8 por ciento, a 213,25 euros por tonelada.
La gran cantidad de inventarios que hay a nivel mundial contrarrestan parcialmente las preocupaciones causadas por las menores cosechas del área del Mar Negro.
Las cosechas de Ucrania y Kazajistán también fueron duramente golpeadas por la sequía, mientras exportadores de primer nivel mundial, como Canadá, se vieron obligados a recortar su área de siembra debido a un exceso de lluvias.

domingo, 1 de agosto de 2010

El trigo se ha vuelto loco

Ni siquiera en 2008, cuando todos los precios rompían récords se registró una suba de precios para el trigo como la que se concretó en este mes de julio. La expansión del maíz y la soja en EEUU y Argentina había recortado algunas áreas trigueras tradicionales. La expansión de la canola en Canadá había hecho otro tanto. Justamente en Canadá, las lluvias excesivas causaron graves daños a la producción. Y entonces sucedió lo grave. Propio de estos tiempos de cambio climático. Una ola de calor arrasó los cultivos desde Kazakastán a Alemania, pasando por Rusia y Ucrania, productores que en los últimos cinco años se han vuelto de fundamental importancia.
Un nuevo empuje malthusiano sobre los precios. Porque mientras el crecimiento desaforado de la demanda empuja las áreas de oleaginosas y del maíz destinado a etanol, se achica el área de trigo y cebada y eso, en un planeta recalentado, es un factor de permanente posibilidad de desbarajuste. Ahora el International Grain Council, el Departamento de Agricultura y la FAO están ajustando aceleradamente a la baja sus previsiones de stock para 2011 y el mercado está reaccionando con pánico.
Muchos productores de Uruguay y Argentina se habían mantenido escépticos respecto a la siembra del cereal y ahora enfrentan, especialmente en el caso uruguayo la disyuntiva de sembrar ya en una fecha en la que el potencial de rendimiento se ve amenazado.
Plantar trigo en agosto está fuera de manual, pero también está fuera de lo previsto un precio superior a US$ 200 por tonelada, el que seguramente será ofrecido esta semana. Y por cebada ni hablar. Con cotizaciones de US$ 210, más de uno se subirá a la sembradora y le pedirá al clima que no lo castigue por la osadía.
Un nuevo empuje malthusiano, como para convencer a los escépticos que queden.